10 FORMAS DE AUMENTAR TU AUTOESTIMA

De todas las cosas y personas que te rodean, por lo único que puedes apostar a meter las manos en el fuego es por vos misma. Así de importante sos. Así que si últimamente estás dudando de tus capacidades o potencial, te damos 10 tips para ayudarte a recordar quién manda.

1.- DEJA DE COMPARARTE

Es importante que entiendas que sos única, y que es necesario que lo seas. Nadie es la medida de tu propio yo, nadie puede decirte o hacerte pensar que eres tan o no lo suficientemente buena. Así que no hay reglas, como sos está bien, y nadie más importa.

2.- NO DEJES QUE NADIE TE DEFINA

Lo que tus amigos o familia esperen de vos NO ES IMPORTANTE. Es, en todo caso, problema de ellos. Lo importante es que te conviertas en la persona que siempre quisiste ser. No dudes un segundo de que tus instintos y decisiones son los que valen la pena, y que el día de mañana cuando des cuentas de quién sos, vas a responsabilizarte por tus ellos, y no por las expectativas de los demás.

3.- ESTABLECE METAS PERSONALES

La idea de progreso implica ir hacia adelante, avanzar. Si hay algunas cuestiones que no alcanzaste, proponete un plan realista para cumplir con esas metas. Tener metas nos impulsa a crecer, y hacerlo en aspectos que nos interesan o apasionan es un extra invaluable.

4.- HACE ALGO QUE AMES

Tomarte un tiempo para tus hobbies expandirá tus horizontes y te permitirá hacerle frente al stress. Además, cuando se tiene una pasión se disfruta la vida mucho más 😉

5.- DEDICATE TIEMPO A VOS MISMA

Esta puede ser una buena pasión también. Vos misma. Una vez por semana, mandá a tu novio a pescar con los amigos y convertí tu casa en un spa. Relajate, hacete una mascarilla, un baño de inmersión, y disfrutá de buena música.

6.- SONRIE

Las personas son un espejo. Dales una sonrisa y te devolverán una sonrisa. Pero, si no lo hacen, haber sonreído te ubica en un pedestal. Sonreír a menudo te hará sentir positiva, y se expandirá a toda una actitud nueva.

7.- CUIDA TU POSTURA

Sentarse derecha, con hombros alineados, cabeza al frente… una buena postura dice mucho de nosotros. Pero, sobre todo, nos hace sentir a la altura de los demás, por encima o por debajo. La postura refleja cómo nos sentimos con nosotros mismos. Si no te sientes tan bien como para APARENTAR seguridad, es momento de echar mano al gran dicho: FAKE IT ‘TIL YOU MAKE IT.

8.- INVIERTE EN TU IMAGEN

No se trata de comprar prendas o gastar mucho dinero en el estilista. Se trata de invertir, sí, en cosas que te hagan sentir bien (y que te sienten bien). Pero sobre todo, invertir TIEMPO. Tomate tu tiempo para planificar tu vestimenta, tu maquillaje, y tu peinado. Un look desenfadado puede ser genial para un fin de semana, pero estar arreglada elevará tu autoestima de una forma impensable. Y, además, es divertido.

9.- CAMBIA

Cuando te canses de tu peinado o de usar siempre el mismo maquillaje, cambia. Un makeover es siempre una buena idea. Aprender nuevos trucos de maquillaje o peinados te estimula a probar cosas diferentes. Y… nunca se sabe cuál te gustará más.

10.- CUIDA TU CUERPO

Hacer ejercicio y descansar bien son indispensables. Crea endorfinas, y resetea todo tu sistema. Además, combate el stress de forma eficaz. No le saques a tu cuerpo la posibilidad de producir las hormonas y sustancias necesarias para regular sus funciones.

Manos a la obra! Contanos qué otros tips te sirvieron para aumentar tu autoconfianza.

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PRESION EN EL TRABAJO? USALA A TU FAVOR!

A estas alturas, en el lugar donde trabajas ya deben tener su meta fija, y la mirada en que promedia el año. Eso significa que todo lo que debas hacer es urgente, y que lo quieren para ayer. Tus propios objetivos seguramente también te demandan empezar a ver resultados. Pero el único resultado que estás viendo – por ahora – son tus nervios de punta. ¿Verdad?

Por suerte, tenemos la solución. Todo lo que debes lograr es convertirte en una máquina de producir, y prometemos que es más fácil de lo que suena. Te damos 5 tips para producir más y dejar contentos a todos.

1.- EL LUNES NO EXISTE MÁS: Una de las técnicas más efectivas que he leído por ahí – y probado con mucho éxito – es hacer desaparecer los lunes. El sueño de todo trabajador, ahora es una realidad. Los lunes son el peor – PEOR – día de la semana, y arrancar de golpe luego de haberle tomado el gustito al finde se hace imposible. Así que no queda otra alternativa que hacerlos desaparecer. No planees nada para tu lunes en la oficia: reuniones, presentaciones, ensayos, audiencias, negociaciones. Simplemente llega a la oficina y establece tus prioridades para la semana, esquematiza tus objetivos y las cosas que debas tener hechas lo antes posible, y en cuanto tengas todo esto claro, comienza con tu trabajo. Planificar es en gran parte lo que hace que el resto de la semana salga bien, los otros cuatro días rendirás mucho más de lo que se puede rendir un lunes. No lo veas como un día tirado a la basura, es una entrada en calor que establecerá tu estrategia de ataque para el resto de la semana.

2.- LA REGLA 50/10: Estudios de productividad han demostrado que es difícil concentrarse por mucho tiempo en una misma cosa. Por eso es que la Regla 50/10 es tan efectiva. Por cada hora en el trabajo, dedicas 50 minutos a tus tareas, y los próximos 10 minutos a despejarte y relajarte. De esa manera, no te hostigas con una sola cosa hasta cansar a tu cerebro y bloquearte. Eso sí: los 50 minutos deben ser estrictamente de trabajo (nada de Facebook, Twitter o Whatsapp).

3.- ESTABLECE PRIORIDADES Y TIEMPOS DE ENTREGA: Es importante que puedas fijar cuáles son las cosas más importantes de hacer en cada día, y que te autoimpongas tiempos de entrega coherentes. Cuando te atasques en una tarea, pasa a la siguiente. Al terminarla, vuelve a la anterior. De esa forma no perderás tiempo cuando no puedas avanzar más con algún pedido.

4.- NO CONFÍES EN TU MEMORIA: Anota todo, en un anotador, o en calendarios en tu teléfono, para que te pueda ir recordando qué deberías estar haciendo. Usar tu smartphone como un asistente personal es muy útil, sacale provecho al máximo. Además, de esa forma el control de las cuestiones terminadas será más fácil y claro.

5.- HACE SÓLO TU TRABAJO: Y eso implica:

a.- Delegar cuando debas, si hay tareas pequeñas que otros pueden hacer y otras que exigen TU atención, dales prioridad a las últimas y delegá las primeras;

b.- Trabajar en equipo, cuando la responsabilidad o el crédito es de varios, todos deben hacer sus aportes.

c.- La solidaridad es un concepto que preferimos dejar para la Iglesia. En la oficina, primero está lo tuyo, y luego lo de los demás. Con buenos modales, es saludable aprender a decir que NO.

Estas 5 pautas aumentarán tu productividad a niveles que ni siquiera vos sabías que podías lograr. Poniéndolas en práctica mecanizan tu trabajo despejando tu cabeza de enredos innecesarios, y mientras más te pidan, más lograrás hacer.

Intentalo, y contanos ¿Sentís la presión ahora?

5 formas de usar tus básicos de verano este otoño

Sí, por fin llegó el otoño y nos libramos del calor agobiante. Aunque probablemente no nos cause tanta gracia tener que cambiar de guardarropas, que muta de invierno a verano tan ostensiblemente como el cambio de clima.

Así que no guardes aún tus básicos de verano, te contamos 5 formas de sacarles partido al máximo y no volverte loca comprando prendas que probablemente sólo te sirvan una vez en toda la temporada.

1.- MUSCULOSAS: Quizás a simple vista sean el arma más efectiva contra el calor, y la más versátil. Pero un simple cárdigan encima puede salvarte de un día que vaya del frio al calor como si nada. Además, son ideales para usar debajo de un loose sweater, y tanto para días informales como para la oficina.

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2.- FALDAS: No te deshagas aún de las faldas, son la prenda perfecta para usar en media estación. En días de calor, sola y en días más frescos con medias debajo, sweaters, pashminas en el cuello, las posibilidades son infinitas.

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3.- BLAZERS: Sabemos que son un abrigo liviano para la calidez del verano donde necesariamente debes verte profesional. En otoño, en cambio, puede oficiar de cardigan, sin necesidad de sacartelo dentro de la oficina, y tirando un sobretodo encima para salir afuera.

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4.- SHORTS: Al igual que las faldas, pero otorgando mayor comodidad, los shorts son un MUST del estilo Preppy en Otoño. Incluso, esos todos bordados que serán el topic trend de cualquier lugar donde vayas. Asi que agregando unas medias fantasía podrías combinarlo con una camisa básica blanca y sería suficiente para ser la reina de la noche. Combinalos con booties para un look chic.

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5.- MONOS: No los guardes aún! Aprovecha los días más agradables para usarlos con un blazer o cargidan encima y hacerlos una forma fácil y rápida de estar presentable en la oficina. El toque para hacerlos ver más formales estará en la cartera y los zapatos.

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Así que, en lugar de volverte loca cambiando el guardarropas, sólo te proponemos cambiar la forma de usar el mismo. ¿Tienes alguna otra prenda con la que puedas jugar este otoño?

ADUEÑATE DE ESE PUESTO!

Lista para emprender nuevos rumbos laborales? Bien! A veces un comienzo fresco es todo lo que necesitamos para tomar impulso, ya sea que quieras crecer profesionalmente en relación a tu formación, o cambiar por completo de rubro. Te contamos cuáles son las 10 cosas más importantes a tener en cuenta.

1.- VESTIRSE PARA EL ÉXITO: Como bien lo declaramos en nuestro primer post – y tal lo cita la famosa premisa de la moda – TODO entra por lo ojos. Preparar una actitud adecuada depende también de cómo nos veamos. No es noticia que una vez que cambiamos nuestro aspecto, nuestro comportamiento se apega a él  de una forma magnética. Así que, si vas a una entrevista medianamente formal, para un puesto Jr o SemiSr, hay que tener en cuenta que la apariencia cuenta (y suma puntos). Un pantalón de vestir negro nunca irá mal, sea cual fuere el rubro profesional. El negro denota seguridad y seriedad. El azul marino y gris son la segunda mejor opción: dan confianza e ilustran sofisticación. Y una camisa blanca (súper blanca) será la aliada perfecta, a todo el mundo le gusta la pureza y la pulcritud. Buscá tacos no muy altos, pocos accesorios, maquillaje natural y perfume suave.

2.- INVESTIGA: Saber exactamente a dónde nos aplicamos a trabajar y las particularidades del puesto vacante, son un DEBER de todo entrevistado. Mientras más conozcas la empresa, y sobre todo la imagen que intentan dar, más elementos tendrás para mostrar lo bien que encajas allí. CUIDADO: No querrás ser un FAN desesperado por trabajar en ese lugar, eso no funciona siquiera con VOGUE.

3.- RESPALDATE: Llevá siempre copias extra de tu Curriculum, no una sino varias. Y todo lo que lo respalde, por si acaso. Títulos obtenidos, recomendaciones escritas, analíticos si mencionas tus promedios, todo es bienvenido.

4.- PUNTUALIDAD: Llegar a tiempo es la clave de una buena impresión. Si llegas a tiempo, estás a mitad de camino de dar la mejor primera impresión, de hecho. De lo contrario, el mensaje será tu desinterés por el puesto, y tu desdén respecto del trabajo en general.

5.- DAR LA MANO: El saludo de mano es todo un arte. No es indicado hacerlo muy fuerte, ni con flojera: simplemente firme. También es importante ubicarla perfectamente vertical, no con la palma hacia arriba ni mucho menos hacia abajo. La cantidad ideal de “sacudidas” es 1,5. Así que ofreces tu mano, y vas con ella hacia abajo, arriba y abajo a mitad de camino. Pero lo más importante será tenerlas secas y tibias. Si tu mano no es firme denotará falta de confianza (¿y quién quiere confiarle tareas a alguien que siquiera confía en sí mismo?). Si está sudada verán nerviosismo, si es fría dará desconfianza. Antes de la entrevista visita el Toilet, enjuagalas con agua caliente y secalas bien.

6.- HABLA SIN HABLAR: El 30% de la decisión final estará basada en lo que digas, y el otro 70% en cómo te veas y cómo te comportes. El lenguaje corporal no sólo dice grandes cosas de la personalidad, sino que enfatiza la empatía de forma inconsciente. Sentarse derecho, sin jugar con las manos, mantener el contacto visual y no tocarse la cara durante la entrevista son algunas premisas. Una buena nota a tomar es ir con la expresión corporal hasta donde vaya tu entrevistador. ¿Hace algunos ademanes con las manos? Utiliza el mismo recurso. ATENCION: No es un juego de espejo, no vas a querer asustarlo repitiendo al momento cada movimiento que haga.

7.- RESPONDE… a cada pregunta, de forma clara y concisa. Sólo lo que preguntan, no agregues detalles que no te piden. Al terminar de escuchar la pregunta cuenta hasta dos, y comienza a hablar de forma lenta pero contínua, elige bien tus palabras y sé positivo. Si realizan alguna pregunta difícil – como por qué dejaste tu último trabajo, a que se deben tus tiempos sin trabajar, etc.- sólo comenta lo mejor de cada caso. “Mi periodo sin trabajar se debió a una oportunidad de realizar viajes y conocer el mundo que no quería desperdiciar, y fue acertado porque me hizo crecer como persona”, o “Sentí que era hora de crecer profesionalmente, aprendí mucho en mi trabajo anterior y estoy ansiosa por aprender más”, son buenas respuestas.

8.- PREGUNTA: No te quedes ahí en un cuestionamiento como esperando a que te ejecuten. Preguntar una o dos cosas (además de las condiciones económicas del puesto) mostrará que tienes interés en el trabajo. Los expertos aseguran que pedir un ejemplo sobre el típico día de trabajo en tu posición, o una descripción de cuáles serían tus tareas, es un buen comienzo.

9.- APAGALO! El celular NUNCA debe quedar prendido durante tu entrevista. Ante de llegar al lugar, apágalo por completo. No hagas trampa poniéndolo en vibrador, si suena vas a estar en una situación incómoda. Mejor prevenir.

10.- AGRADECE: Ya sea en persona, al despedirte, o con una nota de agradecimiento, es importante que el último recuerdo sea tan bueno como la primera impresión. Si decides hacerlo en persona, asegúrate de darle nuevamente la mano y decirle lo a gusto que estuviste en la entrevista y lo ameno que fue. Si optas por la nota, que sea escrita a mano, y escueta (nada de cartas de dos hojas, por favor).

Lista para tomar ese puesto? Conoces algún otro tip que te ayude a obtener un nuevo trabajo? Compártelo con nosotras!

EN EL TRABAJO NO!!

Sí, ese segundo hogar, la oficina.

Pero no “hogar” en el sentido de comodidad física, como a veces podemos pensar. No es curioso que, luego de un tiempo, las 8 hs. diarias de compartir espacio y ver las mismas caras se transforme en “lo habitual”, en un sitio de confianza y seguridad. Como sea, no dejes que eso te engañe: te contamos qué 10 cosas no debes, NUNCA, hacer en el trabajo en relación a tu imagen, para que te sigan tomando en serio:

1.- LLEGAR CON EL PELO MOJADO: Un buen peinado tirante y con el pelo mojado no nos preocupa. Hablamos de pelo suelto, apenas cepillado (a veces con las manos), con goteras de agua incluidas. Mal hecho. Tu pelo mojado puede decir dos cosas de tu personalidad: que te importa poco prepararte sobre la hora y llegar como si no hubieras podido terminar con vos misma; o que en general tenes un mal manejo del tiempo. Ni hablar si tu arribo se retrasa más allá de tu horario de entrada pactado. Y si no pudiste con vos misma, cómo vas a poder manejar tus responsabilidades laborales en tiempo y forma?

2.- VESTIR ROPA DE NOCHE: Una prenda versátil es una bendición, pero aquellas destinadas exclusivamente al club o fiestas están fuera de rango. Pequeño vestido negro, permitido; brillos, colores locos y croptops, no. No, no y no. Si no estás segura de poder cumplir esta regla, te ayudamos con un pequeño tip aquí.

3.- CHICAS A LA VISTA: El escote excesivo da una mala idea de tus dones. Mientras te paguen por tu trabajo y no por tu cuerpo, procura mostrar lo que sabes más que cualquier otra cosa.

4.- DEMASIADO CORTO: El mensaje es igual que arriba. Un buen largo es 5 dedos por encima de las rodillas. La pauta está en poder sentarte sin tener que preocuparte si se puede divisar algo, así que manteniendo el largo alrededor de las rodillas, estaremos bien.

5.- BLING-BLING: Colmar tu look de accesorios puede ser divertido para la playa, el club o una fiesta. Pero cualquier ruido que pueda distraer del trabajo (ni hablar de una exposición dentro de una reunión laboral), es una mala idea. Elegir uno, a lo sumo dos accesorios separados, dará una imagen de buen gusto y evitará que suenes – anunciándote  – al entrar a la oficina.

6.- A SUDAR AL GIMNASIO: La ropa deportiva (incluyendo pantalones cómodos de yoga y zapatillas) están completamente vedadas en el ámbito laboral. De lo contrario, tu jefe podría pensar que estás preparada para salir corriendo en cualquier momento, y que eso te importa más que representar correctamente a la empresa.

7.- DEMASIADO PERFUME: Lo entendimos, usas fragancias internacionales. Pero a menos que quieras a toda la oficina estornudando, preferimos que dejes una leve brisa perfumada antes de que seas una muestra con piernas de las notas chipre de lo último de Carolina Herrera. Calidad no es cantidad. (Y no, el cigarro no se tapa con perfume)

8.- ZAPATOS DE DISEÑO: Mantenelo simple, las cuñas plateadas con givré son para una fiesta, no para ir a la oficina. El charol multicolor y los tacos con forma de serrucho al estilo Lady Gaga tampoco son buena idea… Tener en mente que tus pies sufrirán 8 hs de postura antinatural es un buen incentivo. Pegate a él.

9.- MANOS Y PIES NO HECHOS: A excepción de aquellas que trabajan en fábricas, o realizando artesanías, no habla bien del quehacer propio que las extremidades del cuerpo estén descuidadas. Eso se ve fácilmente al estrechar la mano: cayos, lastimaduras, quemaduras y raspones se traducen en torpeza. Las manos y los pies son la parte del cuerpo sobre la que tenemos mayor control motriz. Y su presentación viene, muchas veces, por delante de nuestra primer palabra.

10.- ARCOIRIS: El violeta y el naranja son un dúo inesperado pero aceptable. Si sumamos fucsia, amarillo y verde, probablemente sea más fácil ir a trabajar en el Cirque du Soleil que ser tomadas en serio por jefes, compañeros y colegas. Créanme, todos hablarán de ello, y no de la mejor forma. Mantengan el guardarropas profesional en tonos de confianza (ya hablaremos de eso).

Evitar estas acciones es comenzar con el pie derecho.

Y uds, ¿qué no harían nunca en el trabajo en relación a su imagen? Esperamos sus experiencias!

Organiza tu closet para organizar tu vida

Si sos como yo, seguramente te paras cada mañana frente a tu closet y das dos mil vueltas hasta decidir qué ponerte. No porque no tengas nada, o porque no te guste nada, sino porque es difícil saber qué humor vas a llevar el resto del día, y la ropa DEBE acompañarlo. Indefectiblemente.

Entonces derrochas al menos 30 o 40 minutos por día tratando de encontrar el outfit adecuado, o la prenda que tenías en mente, hasta que finalmente logras dar con algo aceptable para encarar el día. Todo sería más fácil sin, en medio, no te toparas con ropa que no usas, que no te sirve para la ocasión, o que no es enteramente representativa de tu persona a estas alturas.

Te damos los 10 tips salvadores para organizar tu closet perfecto para tu estilo de vida. Ahí van:

1.- DESCARTA: Todo lo que no sea de tu talle, de la temporada, o de tu agrado. No significa que debas tirarlo, habrá ítems para regalar, otros para guardar y otros para tenerlos no tan a mano. Mantener el closet con la ropa que DE HECHO USAMOS es una gran ayuda a la hora de encontrar lo que tenemos en mente, o prendas que sirvan.

2.- CLASIFICA: Si hay prendas que SÓLO deban usarse para salir (fiestas, salidas con amigos, citas, etc.), ubicarlas en un sitio diferenciado de las prendas para la oficina o para estar en casa puede allanar el camino hacia una decisión más fácil. Y también, lo aseguro, ayuda a presentarse de forma adecuada en cada ámbito.

4.- MECANIZA: Cada una encontrará su forma de hacerlo funcionar, yo tengo la seguridad de que mecanizar el orden de prendas de acuerdo a tipo y color me facilita mucho las cosas. Todas las faldas están juntas, y en su búnker se encuentran ordenadas por color. Igual con los pantalones, y sobre todo las remeras y blusas. También será útil a la hora de realizar combinaciones.

5.- VOLVER A LOS BÁSICOS: Separa también los básicos: remeras de tiras, musculosas y mangas cortas lisas y en blanco o negro; o jeans en buen estado; son todos elementos que pueden servir para una salida, estar en casa o ir a trabajar. Así que, para no preguntarte en qué ocasión los usaste la última vez y dónde estarán ahora… lo mejor es darles el privilegiado lugar de comodín.

6.- COLGADOS O DOBLADOS? Asegurate de colgar todo aquello que deba quedar en las mejores condiciones antes de usarlo (más allá de repasarlo con la plancha), y de man tener doblado todo lo que pueda perder forma si lo colgamos. Faldas, pantalones, camisas y sacos DEBEN estar colgados. Remeras y shorts, doblados. Recuerden que los jeans no se marcan fácilmente como otro tipos de pantalones, por lo que pueden recibir un tratamiento diferenciado. Lo crean o no, yo los enrosco.

7.- UTILIZA LAS PUERTAS: Ya sea para colgar accesorios, joyería, scarves o cinturones, el espacio de las puertas no sólo es aprovechable por sus dimensiones, sino porque permite ver el accesorio cerca de la ropa, incentivando tu creatividad a la hora de usarlos.

8.- RELLENA: Mantener los zapatos y carteras en buen estado contribuye no solo a la presentación, sino al abanico de opciones. Mientras más zapatos haya disponibles, probablemente a más variedad de prendas te arriesgarás. Para ello, rellenalos en la medida justa para que no pierdan su forma ni se estiren.

9.- AJUSTA: Cerciorate de tener las prendas correctas para tu tipo de cuerpo. De esta forma sabrás que todo te queda bien más allá de esos días donde “nada te queda bien”, de una forma objetiva. El “qué me pongo?” se va a reducir drásticamente a la funcionalidad y el color de las prendas, y ya no a su forma.

10.- USAR SIN ABUSAR: Dicen por ahí que usamos aproximadamente un 20% de las prendas que tenemos en nuestro closet. Soy de creer que eso nos limita en muchas formas, así que sumando la efectividad de la lavandería, uso la ropa una vez y la separo. No siempre irá a lavarse (dependiendo de qué sea y cuántas veces lo haya utilizado), pero de seguro no estará en mi vista durante esa semana, dando lugar al resto de las prendas. Luego podrá volver a su lugar.

A vaciar el closet!